
Desde la inmensidad de la nada surgen siempre pensamientos barrocos y coloristas que rompen la monotonía del vacío. Se acercan por el horizonte de la vida al principio con inofensiva y nimia apariencia para ir alcanzando dimensiones aterradoras. Sólo la inocencia puede combatirlos pero lamentablemente la perdimos para no recuperarla jamás...
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